jueves, 10 de octubre de 2013

MI EXPERIENCIA

Karen Vanesa Córdoba  González

La mayoría de las personas en algún momento de nuestras vidas, hemos pasado por situaciones difíciles en las cuales sentimos que no podemos con algún “problema” inclusive pensamos que no tiene solución, pero si así fuera entonces no sería un “problema”.
Generalmente nos encontramos estas situaciones en la etapa de estudiantes, cuando a veces nos presionamos por tareas “difíciles” o con materias que no nos gustan o que batallamos en comprender o quizá simplemente no encontramos motivos para estudiar, quiero compartir una experiencia que me dejo una enseñanza muy importante.
En el bachillerato llego la convocatoria de un congreso llamado “TAM-MUN” Transformando el presente, el cual es una simulación de las naciones unidas, en tal congreso participan diferentes alumnos de escuelas públicas y privadas de diferentes estados de la república así como participantes de otras partes del mundo  la sede fue el Tecnológico de Monterrey Campus Tampico, este congreso consiste en que cada participante se le asigna un país integrado a las naciones unidas en donde se debate sobre distintos temas tales como economía, derechos humanos y terrorismo, cuando llego la convocatoria al CBTis en donde yo estaba nos llamó la atención a muchos, pero era un reto participar en ese congreso ya que se necesitaban recursos y sobre todo muchos conocimientos e investigación, además de que era un congreso que deja mucho prestigio a los participantes ya que al finalizar se otorga un reconocimiento curricular así como premios a los mejores delegados de los países, en este caso éramos delgados los participantes, para no hacer tan largo el relato cuando decidimos participar al llegar las capacitaciones provenientes del Tecnológico de Mty para participar nos sorprendimos y nos atemorizamos por el grado de “dificultad” que tenía la temática de este congreso, muchos se arrepintieron y no participaron yo ya estaba inscrita pero sentía que ya no podía me sentía estresada y afligida pero uno de mis  maestros me alentó, me apoyo de igual manera mis padres y la dirección de la escuela gestionaron los recursos para poder ir a participar y sacar adelante el proyecto que ya había emprendido, es aquí donde vemos que el apoyo motivacional que tanto maestros como padres de familia nos brindan es de suma importancia en estas etapas de nuestras vidas, por ello considero importante la buena relación entre docentes, alumnos y padres de familia, para sacar adelante cualquier circunstancia que ocurra, me dejo de enseñanza que todo es posible con empeño y dedicación.
 ¡Motívate es lo de hoy!

Nadie dijo que fuera fácil, solo que valdría la pena.

MOTIVACIÓN DOCENTE


Motivaciones de parte de la familia

Motivaciones de parte de la familia

Y de las motivaciones de parte de la familia son de las más importantes, pues no existen personas que quieran tu felicidad tanto como tu familia, esas personas que seguramente no se equivocaran en los consejos, y las motivaciones que ejercen sobre ti.  El saber que tienes a tu familia de tu aparte, que está junto a ti y que te apoya en toda decisión que vayas a tomar, en que estén pendientes de como estas, como te va en la escuela, en que te den ánimos para sacar adelante esa materia, en que ellos confían en ti, y esperan lo mejor de ti. ¡Eso en realidad te motiva! Para empezar porque sabes que no estás solo, y existen personas que creen en ti.
Motivaciones en la escuela

Como podemos motivarnos nosotros mismos, pueden existir las motivaciones extras e igualmente importantes, como las que recibimos en la escuela por parte de nuestros maestros, nuestras autoridades, entre otras. Las motivaciones que vienen de parte de los profesores son especiales y tienen un significado muy grande porque nos hablan de su materia, de la clase que seguramente no nos gusta, entonces que el profesor aborde temas de ella en su contexto, no solo por el ser de que este en el plan de estudios que nos toca estudiar, sino, que nos dé una perspectiva de lo importante y lo mucho que nos va a servir en un futuro, de las aportaciones que esta puede tener en nuestras vidas, no solo que lleguen y empiecen a dictar sino, que nos comenten acerca de ellas, porque es importante el estudiarlas. Las motivaciones que recibimos de parte de nuestras autoridades, aquellas que tienen más años de experiencia, que nos pueden contar anécdotas y así nos lleven a reflexionar y motivarnos sobre algún tema en especial, por la simple razón de queden ser de beneficio en algún tiempo de nuestra vida.

sábado, 5 de octubre de 2013


MANTENER LA MOTIVACIÓN...



Ya sabemos que la mejor motivación es la que responde al deseo de superación del individuo, la que busca aumentar los conocimientos y destrezas para llegar a la autor-realización  Esta motivación es permanente.

Es buena motivación la que responde a la consecución de metas. Ocurre que si las metas son, como en este caso, a largo plazo aparecen episodios de desánimo. Si te ocurre esto, puedes dividir la meta última en metas más pequeñas y cercanas

Los pequeños éxitos te animarán a mantener el esfuerzo. Ejemplo de pequeños pasos:
  • Trabajar todos los días un poco.
  • Sacar más partido a mi atención en clase.
  • Obtener menos insuficientes la próxima evaluación.
  • Aprobar todas las materias en la próxima evaluación.
  • Aprobar el curso.
  • Conseguir el título.
  • Mejorar mis notas...

En la medida que vayas consiguiendo pequeñas metas, ¡date un premio!: nadie mejor que tú sabe lo que te ha costado, un premio que sea breve y que te guste y te haga ilusión. Te puede ayudar anotar tus progresos en tu calendario.

Búscate un cómplice a quien contar lo que es significativo para ti, lo que pretendes, la forma en que vas a intentarlo. Alguien que te anime y ayude en momentos críticos. Tus padres , un buen amigo, pueden hacer este papel.

Quizás te cueste comenzar a trabajar cada día o, te sea difícil mantener un tiempo adecuado de estudio diario. Estas metas son demasiado amplias y costosas. Te puede ayudar seguir el siguiente proceso:

 En un principio oblígate a trabajar una media hora.

 Al cabo de una semana aumenta diez minutos cada día.

 Establece pequeñas recompensas si cumples tu propósito: felicitación, salidas...

 Al cabo de dos semanas, si has cumplido, estudiarás una hora y cuarto. En cuatro semanas llegarás a las dos horas que ya es un tiempo razonable.

 Si en un momento dado no sigues el ritmo marcado, no te preocupes. Reinicia el proceso en el punto que ya tenías conseguido.

 Si con dos horas no obtienes resultados satisfactorios, continúa el ritmo de aumento de tiempo. Piensa que cuando tu capacidad aumente, necesitarás menos tiempo.

En ocasiones se pierde el interés por una materia. Todas las materias no nos gustan por igual, pero la verdad es que hay que superarlas todas. No caigas en las socorridas excusas de que es aburrida, es difícil, el profesor es tal, etc.

Las materias que tienes y el profesorado que tienes no se puede cambiar durante el curso. Nuestro consejo es el siguiente: trata de estudiar con más eficacia, atiende más en clase, pregunta, aplica tus técnicas de estudio de modo más preciso. Y recuerda, debes comenzar a estudiar por la materia que menos te agrada y que más esfuerzo te cuesta.


Puedes cambiar tu actitud respecto al estudio

1.- "Dar la vuelta a la tortilla"

 Si siempre ves el lado oscuro del estudio, prueba esta técnica: en una hoja anota todas las ventajas que obtendrás si continúas estudiando y te gradúas. Subraya las tres más importantes y concéntrate en ellas. Aquello en lo que nos concentramos se realiza.

 En el centro de una hoja dibuja un círculo de diez centímetros. Después, sólo con dibujos, explica cuál es tu misión, tus razones para estudiar, lo que quieres convertirte. Visualízalo y trabaja con pasión para lograrlo. ¿qué beneficios de índole emocional, mental, económico y social tendrás si lo logras? ¿Y si no?

2.- "Utiliza tus herramientas para estudiar"

Cualquier oficio requiere sus herramientas para trabajar y hacer más fácil el trabajo. Del mismo modo en el estudio has de tener:

 Un lugar de estudio en condiciones.

 Disponer de material y recursos (desde los más clásicos: cuaderno, diccionario, libros, etc. Hasta los más técnicos: audiovisuales, Internet, etc.).

 Manejar las Técnicas de Estudio.

Confía en ti mismo. Atrévete. Te llevarás gratas sorpresas por los resultados. Muchas cosas no se hacen, no porque son imposible, sino porque no nos atrevemos a emprenderlas. Para subir los peldaños del éxito hay que esforzarse, trabajar, no desanimarse. Creer que se puede subir y no dejar de ascender.

Imagínate mientras estudias, lees y te preparas, cuantos miles de personas a tu lado te suplican y dicen: "Prepárate bien, instrúyete bien, llénate de buenas ideas, te van a ser muy provechosas para ti, para nosotros que vamos a recibir después tus servicios productos o ideas". Es semejante a los aplausos y ovaciones que recibe un campeón deportista.





¿SE PUEDE AUTO-MOTIVAR A SÍ MISMO?


Te preguntarás si es posible desarrollar en uno mismo más y mejores motivos para el estudio.

Sí, es posible, si te lo propones de verdad.

Te sugiero algunos procedimientos:

 Proponte pequeñas metas cada día y comprueba si las has conseguido.

 Relaciona el contenido de la asignatura con algo que te guste.

Comenta de vez en cuando algún aspecto de la asignatura con compañeros muy interesados en ella o con el profesor.

 Realiza algunas tareas en equipo.

 Hazte preguntas a ti mismo en relación con el contenido de un tema antes de estudiarlo y trata de responderlas a medida que lo vayas conociendo.

 Estudia de una forma activa: reflexiona, subraya lo importante, consulta en el diccionario o enciclopedia lo que no entiendas o exija ser ampliado.



EXCUSAS

"No puedo estudiar", argumentan muchos estudiantes para excusar su actitud. ¿Es también tu caso?

Tienes entonces la voluntad débil para el estudio. Es más, la causa principal de tu problema es que tienes pocos motivos para estudiar y, además, son motivos pobres, poco valiosos. Sabemos que el estudio implica hacer algo todos los días, exige esfuerzo.


¿Cómo se explica que muchos estudiantes estudien por voluntad propia, incluso cuando no hay que preparar un examen?
Sólo se me ocurre una respuesta: porque tienen motivos. Lo más importante para hacer algo que cuesta (estudiar, obedecer, ayudar a los demás, sacrificarse por alguien o por algo...) es tener un buen motivo para realizarlo.



AUTO-EVALUAR
Por su importancia, lo primero es conocer tu situación sobre cómo es tu motivación hacia el estudio actualmente. Para ello te puede ayudar responder al siguiente cuestionario:
Tacha la respuesta que consideres pensando en el siguiente criterio:

 SI ..... TE OCURRE GENERALMENTE

 NO..... CASI NUNCA TE OCURRE

¿Me interesan las materias que estudio?
SI
NO
¿Me concentro fácilmente y puedo cumplir mi horario de estudio?
SI
NO
¿Me interesa seguir acudiendo a clase?
SI
NO
¿En la clase sigo las explicaciones, pregunto las dudas, colaboro?
SI
NO
¿Me ilusiona aprobar el curso?
SI
NO
¿Quieres conseguir una meta de trabajo con tus estudios?
SI
NO
¿Te esfuerzas para dominar las materias de tus estudios?
SI
NO
¿Te señalas alguna meta cuando estudias, como una buena nota?
SI
NO
¿Tienes fe en tus posibilidades para superar tus estudios?
SI
NO
¿Cuando suspendes una materia o examen, insistes para recuperar?
SI
NO
TOTAL


Si la mayoría de las respuestas son SI, tienes un buen nivel de motivación. Adelante.

Si las respuestas se reparten entre SI y NO, entonces tienes que meditar y buscar alguna ayuda para aumentar tu motivación.

Si la mayoría de respuestas son NO, entonces puede que estés perdiendo el tiempo. Debes buscar ayuda en tus profesores y en el orientador.


Trucos para tu auto-motivación



* Busca razones para estudiar ( por ejemplo, una finalidad, para aprobar).

* Busca las ventajas que te puede reportar el estudio ( por ejemplo, para evitar broncas con tus padres, para tener un verano despreocupado).

* Intenta averiguar las causas si estás desganado (por ejemplo, el cansancio).

* Plantea soluciones a esas causas (por ejemplo, estudiar en otros momentos, a principio de la tarde).

* Controla que las soluciones que te propones las llevas a la práctica.

* Busca frecuentemente motivaciones, relaciona las cosas que te gusten con el estudio (por ejemplo: me gusta salir, pues saldré si termino lo que tengo que estudiar).

La importancia de la motivación en el estudio

EL ÉXITO MOTIVA

El éxito es alcanzable sólo si se poseen los medios técnicos adecuados (técnicas y hábitos de trabajo intelectual). Muchas de las crisis en los estudios se producen porque falla el “como estudiar”.

- Las motivaciones educativas son muy importantes. El esfuerzo personal es insustituible.

- La motivación te tiene que llevar a encontrar la razón de estudiar y no sólo por el premio o castigo que pueda llegar.

- Llegarás a situaciones donde tu motivación no sea suficiente. Entonces has de apelar a tu sentido del deber, a tu auto-exigencia  para estudiar cuando no te apetece por las razones que sean. 


-Refuerza tu voluntad.


- Habla con tus padres y tus profesores de tus estudios y no solamente de las evaluaciones y de las notas. Te pueden ayudar a plantearte y renovar tus motivos.