Karen Vanesa Córdoba González
La mayoría de las personas en algún momento de nuestras
vidas, hemos pasado por situaciones difíciles en las cuales sentimos que no
podemos con algún “problema” inclusive pensamos que no tiene solución, pero si
así fuera entonces no sería un “problema”.
Generalmente nos encontramos estas situaciones en la etapa de
estudiantes, cuando a veces nos presionamos por tareas “difíciles” o con
materias que no nos gustan o que batallamos en comprender o quizá simplemente
no encontramos motivos para estudiar, quiero compartir una experiencia que me
dejo una enseñanza muy importante.
En el bachillerato llego la convocatoria de un congreso
llamado “TAM-MUN” Transformando el presente, el cual es una simulación de las
naciones unidas, en tal congreso participan diferentes alumnos de escuelas
públicas y privadas de diferentes estados de la república así como
participantes de otras partes del mundo
la sede fue el Tecnológico de Monterrey Campus Tampico, este congreso
consiste en que cada participante se le asigna un país integrado a las naciones
unidas en donde se debate sobre distintos temas tales como economía, derechos
humanos y terrorismo, cuando llego la convocatoria al CBTis en donde yo estaba
nos llamó la atención a muchos, pero era un reto participar en ese congreso ya
que se necesitaban recursos y sobre todo muchos conocimientos e investigación,
además de que era un congreso que deja mucho prestigio a los participantes ya
que al finalizar se otorga un reconocimiento curricular así como premios a los mejores
delegados de los países, en este caso éramos delgados los participantes, para
no hacer tan largo el relato cuando decidimos participar al llegar las
capacitaciones provenientes del Tecnológico de Mty para participar nos
sorprendimos y nos atemorizamos por el grado de “dificultad” que tenía la
temática de este congreso, muchos se arrepintieron y no participaron yo ya
estaba inscrita pero sentía que ya no podía me sentía estresada y afligida pero
uno de mis maestros me alentó, me apoyo
de igual manera mis padres y la dirección de la escuela gestionaron los
recursos para poder ir a participar y sacar adelante el proyecto que ya había
emprendido, es aquí donde vemos que el apoyo motivacional que tanto maestros
como padres de familia nos brindan es de suma importancia en estas etapas de
nuestras vidas, por ello considero importante la buena relación entre docentes,
alumnos y padres de familia, para sacar adelante cualquier circunstancia que
ocurra, me dejo de enseñanza que todo es posible con empeño y dedicación.
¡Motívate es lo de
hoy!
Nadie dijo que fuera fácil, solo que valdría la pena.

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