|
MANTENER LA MOTIVACIÓN...
|
|
Ya
sabemos que la mejor motivación es la que responde al deseo de superación del
individuo, la que busca aumentar los conocimientos y destrezas para llegar a
la autor-realización Esta motivación es permanente.
Es buena motivación la que responde a la consecución de metas. Ocurre que si las metas son, como en este caso, a largo plazo aparecen episodios de desánimo. Si te ocurre esto, puedes dividir la meta última en metas más pequeñas y cercanas.
Los pequeños éxitos te animarán a mantener el
esfuerzo. Ejemplo de pequeños pasos:
En la medida que vayas consiguiendo pequeñas metas, ¡date un premio!: nadie mejor que tú sabe lo que te ha costado, un premio que sea breve y que te guste y te haga ilusión. Te puede ayudar anotar tus progresos en tu calendario. Búscate un cómplice a quien contar lo que es significativo para ti, lo que pretendes, la forma en que vas a intentarlo. Alguien que te anime y ayude en momentos críticos. Tus padres , un buen amigo, pueden hacer este papel. Quizás te cueste comenzar a trabajar cada día o, te sea difícil mantener un tiempo adecuado de estudio diario. Estas metas son demasiado amplias y costosas. Te puede ayudar seguir el siguiente proceso: En ocasiones se pierde el interés por una materia. Todas las materias no nos gustan por igual, pero la verdad es que hay que superarlas todas. No caigas en las socorridas excusas de que es aburrida, es difícil, el profesor es tal, etc.
Las materias que tienes y el profesorado que tienes no
se puede cambiar durante el curso. Nuestro consejo es el siguiente: trata de
estudiar con más eficacia, atiende más en clase, pregunta, aplica tus
técnicas de estudio de modo más preciso. Y recuerda, debes comenzar a
estudiar por la materia que menos te agrada y que más esfuerzo te cuesta.
|
sábado, 5 de octubre de 2013
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
.jpg)
No hay comentarios:
Publicar un comentario